Cuando la micro se detiene, es costumbre volver a mirar hacia afuera de la ventana, cuando ya no se ven solo lineas del movimiento ni arboles lentos. En un semaforo, cercano a la ruta 5 sur, saliendo de un kiosco iba un señor, que tambaleaba caminando, que balbuceaba caminando, como el movimiento de un vagon de tren, a sus lados las barreras no lo alcanzaban a contener y tropezaba con algun cienpies maldadoso.
Las personas que pasaban le evadian, no lo miraban, les asustaba, para ese momento, creo que el tampoco los notaba. Pasaba frente a un pasaje que dividia unos edificios, en el medio de ese cerco unas palomas en el suelo, moviendose roboticamente alrededor de unas migas, moviendo la cabeza como bacilando una cancion. Fueron las unicas que no se movieron cuando se les acerco, pero huyeron cuando les hablo, no se que les decia, pero le vi aletear sus brazos tambien, en eso las palomas se alejaron un poco pero lo miraban ahora con distancia. Seguramente se enojo, porque antes de irse les hizo el ademan de un clasico "vayanse a la mierda", camino 4 pasos y las palomas volvieron al lugar donde estaban.
Desde la esquina proxima, una señora le hablo directamente, "ya, vente pa acà", el señor camino a su encuentro, con la cabeza agacha, la señora le tomo de la mano y dieron la vuelta a la esquina donde habia mas luz de sol, a mi, me toco de inmediato la verde.
martes, 3 de febrero de 2009
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